No sé por dónde empezar

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

Quien quiera salir de la prisión, tendrá que trabajar duro. Esto no es gratis, se gana. Todos lo merecemos, está al alcance de cualquiera, pero hay que ponerse en acción. Nadie va a venir a hacernos el trabajo ni a rescatarnos sin que tengamos que mover un dedo. Esta es la visión de personas inmaduras y anodinas, no la de una persona consciente. Ante ello, surge una gran pregunta: ¿por dónde empiezo?

El arquetipo de la Nueva Era

Durante décadas escuchamos a la izquierda llamar a la lucha contra la tiranía capitalista. Ahora vemos a los conservadores levantarse contra la dictadura comunista. Unos defendían los derechos de los trabajadores explotados por la burguesía, que en la actualidad defiende su derecho a la propiedad y la libertad de culto. El club en el que caben ambos es el mal llamado progresismo. Desde ahí se alienta a luchar por la igualdad y los derechos de las “minorías”. Y como siempre, los poderosos son los únicos que se benefician de ello. En la actualidad el planeta está inundado de causas que defender, de luchas que apoyar. Pero, ¿realmente este es el camino correcto?

Somos alimento de la oscuridad

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

El cuerpo humano es una creación de quienes colonizaron este planeta. Estas entidades oscuras se han alimentado de la raza humana desde el principio. Para eso la crearon. El cuerpo y la energía que lo habita están vinculados entre sí, de tal manera que todo lo que sucede en el plano material, afecta o beneficia a la energía que hay en tu interior. No eres tu cuerpo ni tu mente, sino esa energía.  

Resulta evidente que las entidades oscuras se nutren de energía de baja vibración, por ende, el sistema que rige al mundo fue diseñado para que sus habitantes produzcan la mayor cantidad de energía negativa que sea posible. Todo aquello que cause dolor y sufrimiento es alimento para las tinieblas. A mayor alimento, mayor fuerza; a mayor fuerza, mayor tamaño; y a mayor tamaño, mayor poder.

Mente V. S. Conciencia

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

Las tinieblas avanzan irremediablemente contaminando hasta el más recóndito de los espacios en el planeta y en el interior de los seres humanos. Se percibe en el ambiente una vibración cada vez más baja que provoca una sensación generalizada de malestar, de agotamiento y de inestabilidad. Seamos conscientes o no de los intentos que hace la oscuridad por apagar nuestra luz de manera definitiva, estamos siendo acosados permanentemente a nivel físico, psicoemocional y energético. Esto nos tiene a la defensiva y en un estado de alerta que nos incita a reaccionar a la menor provocación, lo cual contamina nuestro entorno y nuestro corazón al llenarlo de energía de baja vibración producto de emociones negativas como culpa, tristeza, vergüenza, miedo o enojo. De esta manera abrimos la puerta a la oscuridad y es así como va apagando nuestra luz interior. ¿Cómo podemos evitarlo?

Los síntomas de la transición

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

¿Cómo sabes que estás enamorado? Lo sientes. No necesitas una explicación experta de los síntomas del enamoramiento para saber que Cupido clavó una flecha en tu corazón. De igual manera, muchas mujeres saben que están embarazadas aún antes de experimentar el primer síntoma.  Simplemente lo sienten. Con la muerte pasa lo mismo. Seguramente sabes de personas que sintieron que iban a morir y se apresuraron a poner en orden sus asuntos antes de que les llegara la hora. Obsérvate y observa a tu alrededor, algo ha estado cambiando de manera sutil en las últimas semanas. ¿Qué nos está pasando?

¿Qué nos está pasando?

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

Al principio pensé que solo era yo. Con el paso de los días, comentarios en mi entorno cercano me hicieron darme cuenta de que no era el único. Una parte de mí se sintió en paz por ello, pero otra entró en estado de alerta. En los días sucesivos me llegaron más comentarios y preguntas de personas de diversas edades, géneros, condiciones sociales y ubicaciones geográficas. Todas coincidimos en los mismos síntomas. ¿Qué nos está pasando?

Miedo a reprogramarse

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

Desde hace mucho tiempo sostengo que no hay peor miedo para un humano que ser uno mismo y que te rechacen. Sin embargo, creo que en estos tiempos comienza a superarlo el miedo a reprogramarse. Muchas personas tienen un agudo entendimiento de la situación actual, son sensibles ante la descomposición del mundo y conscientes de que este es el momento de salir de aquí. No obstante, resulta muy complejo renunciar a un “yo” que no se es y comenzar a buscar al verdadero. No se diga asumir un sistema de creencias tan poco compatible con la realidad imperante en el mundo, y mucho menos renunciar a las necesidades, deseos y exigencias propias de la materia.

La nueva era impostora (parte 2 de 2)

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

La humanidad está condicionada a buscar afanosamente eso que llama felicidad, que básicamente está determinada por factores externos. Más o menos todas las personas buscan lo mismo, pero el engaño de la nueva era impostora se construye desde las carencias, traumas, creencias, condicionamientos, deseos reprimidos, sueños no cumplidos, roles heredados, etcétera. La mayoría de estas motivaciones son inconscientes y sirven al sistema como materia prima para diseñar las máscaras que usa la nueva era impostora. Si bien a nivel global son las mismas para todos (los paradigmas de siempre, pero disfrazados de nueva era), a nivel individual son un traje a la medida. De ahí la dificultad para identificarlas y el riesgo que representan para quien busca liberarse de la prisión.

La nueva era impostora (parte 1 de 2)

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

La Nueva Era ingresó en diciembre de 2020, pero durante 2021 y 2022 se estará manifestando junto con la vieja -que se niega a irse-, en los aspectos más importantes de la vida de cualquier ser humano: su identidad, sus emociones, la manera en la que se relaciona y su sistema de creencias. No obstante, la vieja era ya no puede imponerse por la fuerza, estos ya son otros tiempos. De ahí que se vio obligada a buscar la manera de esconderse tras una máscara que utiliza el discurso de la nueva era, pero sus motivaciones y acciones siguen siendo las mismas del pasado. En este escenario, toda persona consciente debe concentrarse en identificar a la nueva era impostora, tanto en lo colectivo como en lo individual, a fin de no caer en la trampa del discurso de cambio (muchas veces proveniente de su interior) que lo lleva a estancarse en los paradigmas anteriores y a repetir viejos patrones de conducta.

¿Conciencia o ego?

Las publicaciones de este blog son consecutivas. Te recomiendo comenzar a leer por la primera. Encuentra la lista completa en el Menú Principal.

La vez anterior decía que una cosa es despertar la conciencia, mientras que otra muy diferente es contar con las herramientas interiores para hacerle frente a la crisis que se desata en todo proceso de despertar. Es decir, una cosa es darte cuenta de la realidad, pero otra es saber cómo gestionarla y transformarla. Una cosa es aceptar que el mundo actual es una mierda que ya no te ofrece nada y otra es tener alternativas realistas, conscientes; un objetivo existencial bien definido y congruente con tu estado de conciencia; así como una estrategia para alcanzarlo y un profundo análisis de los obstáculos y los riesgos que implica ser luz en un mundo que se oscurece de manera contundente e irremediable.