Herramientas

Tomar conciencia implica romper paradigmas y transformar la realidad transformando la conducta. En esta sección encontrarás material complementario. Se trata de una serie de herramientas diseñadas para favorecer tu trabajo interior de una manera práctica.


NARRAR PARA SANAR

Ejercicios para reescribir tu historia personal, parte 3 de 3.

El miedo a la muerte es uno de los grandes obstáculos para todo aquel que ansía la libertad. Superarlo resulta fundamental para liberarse de anclajes importantes, tanto al cuerpo físico y la mente, como a la vida mundana. Enfrentar la propia muerte es sinónimo de determinación, valentía y conciencia, además de un paso muy necesario para enfrentar los tiempos actuales y salir de la prisión.

Recomendaciones

El ejercicio se compone de cuatro partes. Te recomiendo que lo concluyas en su totalidad en un plazo no mayor a 21 días. Es importante que después de realizar cada una de las etapas, dediques tiempo a la reflexión y análisis de todo lo que te diste cuenta con el ejercicio, desde las resistencias que se manifestaron, hasta los pensamientos y emociones que experimentaste en la elaboración de cada texto. Es importante que tengas presente que quizás experimentes un duelo al finalizar este ejercicio. No te asustes, fluye consciente con ese proceso que es parte de la transformación y la liberación.

Parte 1: Creencias sobre la muerte.

a) Escribe de puño y letra todo lo que crees acerca de la muerte: lo que aprendiste en tu casa, las tradiciones en tu entorno, aquello que aprendiste en películas y libros, las experiencias que tuviste con la muerte de personas cercanas o conocidas, las ideas religiosas o espirituales que tengas sobre el tema, el miedo que te generan algunas formas de morir, etcétera. Expresa libremente tus ideas, recuerdos, sentimientos y emociones, incluso las sensaciones que experimentas a nivel físico mientras reflexionas y escribes sobre el tema.

b) Lee en voz alta lo que escribiste y tómate un tiempo para analizar, reflexionar y desahogarte.

c) Quema lo que escribiste.

Parte 2: El testamento.

a) Cierra los ojos un momento e imagina que recibes la noticia de que te queda poco tiempo de vida. Por lo tanto, es momento de poner en orden tus asuntos para poder morir en paz.

b) Escribe de puño y letra tu testamento. Puedes hacer un solo documento en el que dejas instrucciones sobre lo que hay que hacer con tus cosas, tus plantas, tu perro, tu casa y tus artículos personales; o bien, realizar varias cartas dirigidas a diferentes personas en las que les heredas algo de tu propiedad, resuelves asuntos que tengas pendientes, o simplemente te despides. Tú decides cómo hacerlo, pero para que el ejercicio tenga un mayor impacto, imagina que es real lo que estás haciendo y considera todos los detalles de la manera más minuciosa. Se trata de que mueras en paz y esta es tu última oportunidad para ponerlo todo en orden antes de que llegue el momento.  

c) No es necesario que escribas todo el testamento o las cartas en una sola sentada. Tómate el tiempo que necesites para reflexionar y tomar decisiones. Piensa que esta es una buena oportunidad para prepararte para un suceso que no sabes en qué momento va a ocurrir y puede darte mucha paz tenerlo resuelto.

d) Cuando termines de escribir la última palabra, reflexiona sobre lo que te diste cuenta con este ejercicio y toma acción en aquello que consideres importante para tu paz interior.  

e) Considera qué vas a hacer con este documento o cartas que escribiste. Podrían ser de gran utilidad llegado el momento de tu muerte. Si decidiste no entregarlas o dejarlas en algún lugar a manera de instrucciones, entonces quémalas. 

Parte 3: El funeral.

a) Cierra los ojos por un momento e imagina tu funeral. Evita las ideas preconcebidas, solo cierra los ojos y deja que tu mente elabore la escena. ¿En dónde estás? ¿Quienes están presentes y quienes no? ¿Cuál es su conducta? ¿Qué dice la expresión de tu cara dentro de la caja? Fíjate en todos los detalles y percibe los sentimientos, emociones y sensaciones que te provoca la escena.

b) Ahora la vas a escribir de puño y letra. Describe con detalle lo que viste y lo que sentiste.

c) Reflexiona y analiza la experiencia que acabas de vivir. ¿De qué te diste cuenta?

d) Lee lo que escribiste y al terminar quémalo todo. 

Parte 4: El epitafio.

a) Dibuja el lugar en donde depositarán tus restos y tu epitafio. Puede ser una tumba, un nicho en una iglesia, el mar, una montaña o lo que tú decidas que es lo mejor para ti.

b) En la parte posterior de la hoja en la que realizaste el dibujo, describe el lugar y cómo se siente que esa sea tu última morada en este planeta al cual nunca más vas a regresar. Esta fue tu última encarnación, tu última muerte y en ese lugar permanecerá tu legado, no solo de esta vida, sino de tu paso por este plano. Aquí acabó todo. ¿Qué quieres que diga tu epitafio? ¿Cómo quieres que se te recuerde? ¿Qué frase representa la aventura terrenal? ¿Qué aprendiste de tu experiencia en este planeta?

c) Reflexiona y analiza lo que viviste con este ejercicio.

d) Tú elijes qué quieres hacer con el dibujo y la narración. Conservarlos o quemarlos.

Conclusión

Será muy positivo que al terminar este último ejercicio te regales un momento de reflexión sobre todo lo que experimentaste a lo largo de esta dinámica. Durante varios días te enfrentaste con uno de los miedos más estructurales del ser humano. ¿De qué te diste cuenta? ¿Qué aprendiste de ello? ¿Descubriste algo que tienes que trabajar más a fondo o que tienes que resolver cuanto antes para seguir adelante en paz? ¿Cambió tu percepción de la muerte? ¿Estás listo para dar el paso cuando llegue el momento? ¿En qué cambia tu vida ahora que confrontaste tu muerte?


UNA FORMA CREATIVA DE LIBERAR EMOCIONES

Este es un ejercicio para expresar emociones atoradas. Hay emociones y sentimientos que cuesta más trabajo expresar, así como personas con las que resulta más difícil abrirse. Ese ejercicio tiene un trasfondo terapéutico profundo, ya que te permite expresar de manera creativa y concreta aquello que tanto necesitas sacar y no has podido del todo. Durante el ejercicio trabajas con el hemisferio derecho de tu cerebro (imágenes) y con el izquierdo (palabras). De esta manera te haces consciente de las diversas asociaciones inconscientes relacionadas con determinados eventos, personas, recuerdos o lo que sea que necesites liberar de tu sistema de una vez y para siempre.

Dinámica

Consiste en hacer dos tarjetas postales. Sí, hacerlas, no comprarlas hechas. El material es totalmente libre. Puedes hacerlas con el material que desees (hojas de papel, cartón, cartulina, etcétera), del color que sea y del tamaño que prefieras. Eso sí, procura que el papel que utilices no tenga nada impreso, escrito o dibujado por ambos lados.

En una cara del papel harás un dibujo, acuarela, collage o la técnica que tú prefieras. Mientras que, en la parte posterior, escribirás lo que sientes tomando en cuenta lo siguiente:

Primero tendrás que identificar una situación, evento o vivencia concreta que te está generando inestabilidad en este momento. Puede ser algo del pasado que no has resuelto o algo actual. Cualquiera que sea el caso, elaborarás dos postales:

En la primera te concentrarás en el evento con el que deseas trabajar, ya sean las heridas del pasado o una situación presente. Por ejemplo: el alcoholismo de uno de tus padres y sus impactos negativos en ti y tu familia (situación del pasado), o bien, la pérdida de seres queridos durante la pandemia (situación actual).

Postal No. 1

El objetivo de esta primera postal es que expreses tus emociones y sentimientos respecto al evento que elegiste trabajar.

Tómate unos minutos para evocar mentalmente las imágenes de la situación. Percibe los sentimientos y emociones que generan estos pensamientos. Ponle nombre a lo que estás sintiendo: tristeza, frustración, ansiedad, miedo, enojo, impotencia, etcétera.

Sin mucho darle vueltas, dibuja eso que estás sintiendo en la cara frontal de tu postal. Puedes utilizar la técnica que desees. Déjate sentir, no lo pienses mucho, fluye. No tiene que ser perfecto, no lo vas a exponer en una galería, solo son emociones que necesitan ser liberadas. Permíteles salir sin mayor trámite.

Al terminar, da vuelta a la postal y en la parte posterior que aún está en blanco describe en palabras cómo te sientes. Imagina que estás escribiéndole a tu “Yo del futuro” pidiéndole ayuda. Por ejemplo: “Otra vez mamá no llegó a dormir y escuché que papá decía que la va a matar cuando llegue. ¡Tengo mucho miedo, ayúdame!” O quizás se trata de una situación actual: “Me siento muy confundido. No sé si ponerme la vacuna o no. Tengo rabia contra el gobierno que nos obliga a hacerlo. Siento miedo de perder mi libertad si no lo hago y de caer en la trampa si lo hago. La duda y la ansiedad me están devorando. ¡No sé qué hacer!”

Postal No. 2

La segunda postal es la respuesta de tu “Yo del futuro” a la petición de ayuda que expresaste en la primera. Considera que si elegiste trabajar con un evento del pasado, el encargado de responder con la segunda postal es tu Yo del presente. Pero si lo que elegiste fue un evento del presente, quien responderá con esta segunda postal es tu “Yo del futuro”, el que serás dentro de 20 o más años (hipotéticamente).

La dinámica es la misma que en la primera postal, solo que esta vez tendrás que tomarte unos minutos para visualizarte ya con ese problema superado. Ahora que todo fue trascendido, te sientes en paz contigo mismo, con las personas que te lastimaron y con tu pasado. Eres capaz de recordar lo sucedido sin que te afecte. Aprendiste, creciste y te fortaleciste al superar aquello que te atormentaba.

Una vez que identificas todo esto, exprésalo en imágenes en la parte frontal de tu postal y en palabras en la parte posterior. Piensa que esa postal se la enviarás a quien te escribió pidiendo ayuda y la recibirá en medio de la tormenta. De tal suerte, puedes mostrarle lo prometedor que será el futuro si confía en sí mismo. Puedes hacerlo sentir acompañado, valioso, aceptado, etcétera. Puedes ayudarle a tomar conciencia de la situación. O bien, puedes darle un consejo o una guía para salir adelante. Escucha tu corazón y permite que se exprese libremente.

Cierre del ejercicio.

Tú decidirás qué hacer con las postales cuando las termines. Yo sugiero que la primera la leas y después la quemes. Se trata de dejar ir eso que te lastima, por lo tanto puedes deshacerte de ella como si realmente la hubieras entregado a quien estaba dirigida. Y después busca un momento de intimidad contigo mismo y entrégate la segunda postal. Léela y después busca un lugar visible donde puedas tenerla como un recordatorio permanente de este nuevo estado de conciencia, de tu proceso de aprendizaje, de tu crecimiento, de tu camino a la libertad.


NARRAR PARA SANAR

Ejercicios para reescribir tu historia personal, parte 2 de 3.

A lo largo de la vida hay eventos que nos marcan para bien y para mal. Lamentablemente estos últimos suelen dejar heridas -algunas de ellas muy profundas- y, en ocasiones, traumas que no solo determinan nuestra conducta, también nuestra identidad y el concepto que tenemos de nosotros mismos. Así, la imagen propia suele estar muy distorsionada de la realidad, tanto como los eventos que la condicionaron. Es por ello que resignificarlos a nivel mental y energético, resulta clave para sanarlos y reencontrarnos con quien verdaderamente somos.    

Esta es la segunda parte de tres.

Recomendaciones

Te recomiendo que realices todo el ejercicio completo en una sola sesión. Es decir, procura realizarlo cuando tengas el tiempo suficiente para concluirlo una vez que lo iniciaste (una hora aproximadamente). Puedes hacer pausas para reflexionar o para dejar fluir las emociones que vayan surgiendo. Y como siempre, trátate con amor, empatía y sin juicio.

Parte 1: El evento del pasado.

a) Ten cerca unas hojas de papel y algo con qué escribir.

b) Recuerda un evento del pasado que te marcó negativamente y cuyas consecuencias te han acompañado desde entonces. Quizás sean varios, pero solo puedes trabajar uno a la vez.

c) Cierra los ojos por un momento e intenta visualizar lo que sucedió. Conéctate con el recuerdo y permítete sentir las emociones y sensaciones que te produce evocarlo mentalmente.

d) Cuando abras los ojos, comenzarás a narrar lo que recordaste con la mayor cantidad de detalles que te sea posible. Pero vas a escribir (a mano) en primera persona y en tiempo presente. Es decir, como si el evento que estás describiendo te estuviera ocurriendo en este momento. Por ejemplo: “Tengo seis años. Mis padres no están en casa. Comienza a atardecer y el aire está frío. Visto de color azul y llevo el cabello recogido en una trenza. De pronto escucho un ruido muy fuerte que me hace saltar del susto, proviene de la habitación de mi hermano mayor. Está en la segunda planta y no me gusta entrar ahí, siento miedo cuando entro. Mi hermano es malo conmigo. La puerta de su habitación se abre y me pide a gritos que suba. ¡No quiero, tengo miedo!” Y así sucesivamente continuarás narrando el suceso y describiendo la historia tal y como ocurrió, sin ediciones.

e) Una vez que termines, da vuelta a la hoja y apártala. Tómate un momento para hacerte consciente de lo que estás sintiendo, ponle nombre y déjalo fluir.

Parte 2: El observador.

a) Ahora, comienza a narrar el mismo evento, pero esta vez lo harás en tercera persona y en tiempo presente. Es decir, está ocurriendo en este momento, pero no te está ocurriendo a ti. Tú solo estás observando y describiendo los hechos. Por ejemplo: “Me encuentro en Lima, capital del Perú. Estoy en casa de una familia de clase media en un barrio cerca del centro de la ciudad. Los padres no están en casa, solo se encuentra la pequeña Sol que tiene seis años y su hermano Juan de 13. Él está en su cuarto, parece alterado. Ella tiene miedo cuando se queda sola con él. Puedo verlo en su mirada, en la ansiedad con la que muerde sus uñas y en la frecuencia con la que voltea a ver el reloj de pared que está en la sala.” Continua con la historia, sin ediciones y sin alterarla. Pero no copies lo que escribiste en la primera hoja, deja fluir los recuerdos y describe la escena tal y como surja en ese momento.

b) Una vez que termines, da vuelta a la hoja y apártala. Tómate un momento para hacerte consciente de lo que estás sintiendo, ponle nombre y déjalo fluir.

c) ¿Notaste alguna diferencia entre la primera historia y esta? ¿Hay algo en particular que llamara tu atención? ¿Se siente diferente narrar la historia en primera persona que en tercera? ¿De qué te das cuenta?

Parte 3: Observando el pasado desde el presente.

a) Cierra los ojos por un momento y evoca nuevamente el recuerdo, pero esta vez no solo observarás, sino que vas a intervenir en la historia. Es decir, tu “Yo” del presente va a aparecer en la historia antes de que suceda el evento que provocó la herida/trauma. En otras palabras, vas a impedir que te hagan daño, y no solo eso, sino que además te vas a compartir consejos para evitar que te dañen en el futuro.

b) Vas a narrar la historia en primera persona, en tiempo presente, pero desde la perspectiva de tu “Yo” actual. Por ejemplo: “Estoy en la casa de mis padres en el centro de Lima. Ellos no están en casa y me dejaron a cargo de mi hermano. En la sala veo a la pequeña Sol, está aterrada. La llamo por su nombre y se queda atónita cuando me ve. Lejos de asustarla, parece que siente una cierta paz al verme. Le extiendo la mano y la llevo al parque que tanto le gusta. Sentadas a la sombra de su árbol favorito, le digo que debe decir a sus papás lo que le hace su hermano. Sé que es más grande y la amenaza con que le va a hacer daño, pero es un cobarde y ella es fuerte e inteligente. Debe aprender a cuidarse de personas malas como él y en este momento lo mejor que puede hacer es hablarlo con sus papás.” Continúa con la historia narrando las consecuencias positivas que tendrá tu intervención. Aquí sí se vale que eches a volar tu imaginación y escribas el final más feliz y pleno que te imaginas. Este es el momento de reescribir una parte de tu historia personal y el guion depende exclusivamente de ti. No olvides mostrar empatía y hacerle saber a ese(a) niño(a) que siempre puede contar contigo.

c) Cuando termines da vuelta a la hoja y apártala. Tómate un momento para hacerte consciente de lo que estás sintiendo, ponle nombre y déjalo fluir.

d) Por último, tendrás que decidir qué le vas a hacer a esas tres historias. Tú decides si las conservas (o cuál de ellas) o si las quemas (sin leerlas de nuevo). Si decidieras conservar la última, te recomiendo que busques una fotografía tuya de la época correspondiente a los eventos que narraste y la pongas en un marco o portarretrato. Búscale un lugar donde puedas verla: tu mesa de noche, el escritorio, la pared que está frente a tu cama, etc. Y el día que la vayas a colocar ahí, léele en voz alta esta historia que escribiste y al terminar quema la hoja.  


Meditación para desapegarse

Más que una meditación, esta es una fantasía guiada que fue creada con el objetivo de favorecer el desapego, tanto a nivel consciente como inconsciente. Es un poderoso auxiliar para dejar ir todo aquello que necesitas soltar para continuar tu proceso de liberación.

Antes de comenzar:

No necesitas tener experiencia meditando para realizar el ejercicio. Basta con que te sientes o te recuestes cómodamente con la espalda derecha, cierres los ojos, relajes tu cuerpo y mente, y te pongas en disposición para emprender este viaje a tu interior.

Escucha el audio antes de comenzar y abstente de realizar la meditación si escuchas algo que no te gusta o que no resuena contigo.

Recomendaciones:

1) Es recomendable escuchar el audio con audífonos y en un lugar en silencio y con poca luz. Si la habitación está muy iluminada, tapa tus ojos con un pañuelo o similares.

2) Esta meditación puede practicarse en cualquier horario y cuantas veces lo consideres necesario para alcanzar tu objetivo.

3) Descarga el audio en el siguiente enlace: Meditación desapego


NARRAR PARA SANAR

Ejercicios para reescribir tu historia personal. Parte 1 de 3

La historia personal es una de las anclas más grandes y pesadas de la humanidad. Sobre todo porque nos identificamos todo el tiempo con ella, es decir, creemos que somos nuestra historia y eso no es así. Somos más que ese conjunto de situaciones, circunstancias y experiencias con las que fuimos programados y, además, dotados de una identidad. Por ejemplo: una persona que creció en una familia donde la violencia y el rechazo fueron una constante, se sentirá insegura, vivirá con miedo y desconfiará de todos, empezando por sí misma. ¿Esa persona es su inseguridad? Por supuesto que no, pero si no trasciende su historia está condenada a perpetuarla en su personalidad y a repetir ese patrón en todas las áreas de su vida. 

De ahí el propósito de compartir en esta sección una serie de ejercicios narrativos a fin de recuperar, confrontar, resignificar y sanar tu historia personal.  

Esta es la primera parte de tres.

Recomendaciones

Te recomiendo que realices un ejercicio al día para que no te satures. Dedícale tanto tiempo como sea necesario. Antes de comenzar, renuncia a las expectativas y permítete fluir; trátate con amor y evita el juicio. Por último, si se presentan emociones no las reprimas, primero nómbralas y después exprésalas libremente para sacarlas de tu sistema.

Ejercicio 1: Describiéndote

a) Tómate una fotografía. No se trata de posar ni que salga perfecta, solo asegúrate de que salga bien iluminada.

b) Observa la fotografía a detalle durante, al menos, 5 minutos.

c) Cierra los ojos, inhala por la nariz y exhala por la boca. Repite tres veces.

d) Abre tus ojos y comienza a escribir a mano una descripción de la persona de la fotografía y piensa en lo que te transmite, es decir, si tú vieras esa foto en una red social, ¿qué pensarías de esa persona? ¿Qué le gusta, qué no le gusta? ¿Cuáles son sus virtudes, sus habilidades? ¿Cuáles son sus carencias y sus miedos? ¿A qué se dedica? ¿Está conforme con su vida? ¿Qué proyecta a los demás? No pienses mucho, escribe lo que sientes sin juicio.

e) Cuando termines, vuelve a cerrar los ojos. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Repite tres veces.

f) Lee lo que escribiste, sin juicio. ¿Qué estás sintiendo? ¿De qué te diste cuenta? ¿Hay algo que tengas que trabajar o resolver?

Ejercicio 2: El espejo.

a) Párate frente al espejo sin ropa.

b) Mira tu imagen al espejo sin distraerte, durante al menos 5 minutos. Puedes moverte, cantar o lo que tú quieras, siempre y cuando estés frente al espejo y te estés observando.

c) Ponte cómodo. Cierra los ojos, inhala por la nariz y exhala por la boca. Repite tres veces.

d) Abre tus ojos y comienza a escribir a mano lo que percibiste de tu imagen en el espejo. No lo pienses mucho, solo siéntelo y deja que fluyan las palabras sin juicio. Descríbete lo mejor que puedas.

e) Cuando termines, vuelve a cerrar los ojos. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Repite tres veces.

f) Lee lo que escribiste, sin juicio. ¿Qué estás sintiendo? ¿De qué te diste cuenta? ¿Hay algo que tengas que trabajar o resolver?

Ejercicio 3: Mirarte desde la conciencia.

a) Vuelve a ver la fotografía del primer ejercicio.

b) Ahora vas a observarla desde la conciencia. No te preguntes cómo se hace eso, solo hazlo. Contacta con tu Yo auténtico y mira esa fotografía desde el corazón. Hazlo durante, al menos, 5 minutos.

c) Ponte cómodo. Cierra los ojos, inhala por la nariz y exhala por la boca. Repite tres veces.

d) Abre tus ojos y comienza a escribir a mano lo que percibiste en esa imagen mirándola desde la conciencia. Exprésate libremente.

e) Cuando termines, vuelve a cerrar los ojos. Inhala por la nariz y exhala por la boca. Repite tres veces.

f) Lee lo que escribiste, sin juicio. ¿Notas alguna diferencia entre la primera descripción y esta? ¿Qué estás sintiendo? ¿De qué te das cuenta? ¿Hay algo que trabajar o resolver a partir de esto? ¿Qué aprendiste de esta experiencia? g) Repite el ejercicio del espejo, pero siguiendo estas mismas instrucciones.


Meditación para elevar la vibración

La finalidad de este audio es elevar el nivel de vibración; desbloquear los cuerpos físico, psicoemocional y energético; sensibilizar la percepción; escuchar y sentir la voz interior.

Antes de comenzar:

No necesitas tener experiencia meditando para realizar el ejercicio. Basta con que te sientes cómodamente con la espalda derecha, cierres los ojos, inhales y exhales profundamente, relajes tu cuerpo e intentes mantener tu atención en los sonidos y lo que vas experimentando interiormente a lo largo del ejercicio: sensaciones, emociones, percepciones de algún tipo o cualquier otra cosa. Solo siente, no racionalices. Eso déjalo para después del ejercicio.

Escucha el audio antes de comenzar y abstente de realizar la meditación si escuchas algo que no te gusta o que no resuena contigo.

Recomendaciones:

1) Es recomendable escuchar el audio con audífonos y en un lugar en silencio y con poca luz. Si la habitación está muy iluminada, tapa tus ojos con un pañuelo o similares.

2) Esta meditación puede practicarse en cualquier horario y cuantas veces se desee.

3) Como todo en la vida, los resultados son fruto del compromiso, la constancia y la disciplina.

4) Descarga el audio en el siguiente enlace: Meditación elevar vibración


Carta para borrar energía negativa proveniente del entorno

El sistema es un generador permanente de energía de baja vibración que nos impacta de manera negativa en diferentes niveles, planos y dimensiones. La mayor parte de las veces no somos consciente de ello, de ahí la necesidad de eliminarla de nosotros regularmente.

Lo que hay que hacer es lo siguiente:

1) Descarga la carta haciendo click aquí y escríbela de tu puño y letra.

2) Una vez escrita, léela en voz alta poniendo toda tu intención y al terminar quémala. Es importante que realices este ejercicio con regularidad. Yo recomiendo un par de veces al mes.


Carta de anulación de contratos

El propósito de esta carta es cerrar un ciclo con una persona que ya no estará más en tu vida. Sea que murió, que terminó la relación que tenían o que salió de tu vida por cualquier otra causa. Resulta importante dejarla ir en paz cortando el lazo que los unió y liberarte de la energía de baja vibración que pudiera haberse generado entre ambos; además de romper las promesas y acuerdos -conscientes o inconscientes- que se hubieran realizado durante la relación.

Lo que hay que hacer es lo siguiente:

1) Descarga la carta haciendo click aquí y escríbela de tu puño y letra.

2) Cuando termines léela en voz alta y al terminar quémala.

Si la persona con la que estás cerrando este ciclo fue muy cercana o la relación fue trascendente para ti, te recomiendo que realices algo más profundo:

1) Escribe la carta de tu puño y letra.

2) Busca un objeto que represente a esa persona. Ya sea algo que le perteneció o cualquier otra cosa que para ti la represente. Puede ser cualquier cosa, pero a la hora de elegir ten en cuenta de que ese objeto no lo volverás a ver nunca más.

3) Ve a un lugar en la naturaleza. Si es especial para ti, mejor. Si no te es posible, basta encontrar un lugar donde encuentras un árbol y tierra.

4) Haz un hoyo en la tierra, lee la carta en voz alta y cuando termines quémala de manera que las cenizas queden dentro del hoyo que cavaste.

5) Entierra el objeto que representa a esa persona de la que te estás despidiendo. Déjalo ir. Libérate y libéralo.

Cualquiera que sea tu situación, no olvides poner toda tu intención en este acto. Te traerá enormes beneficios, tanto a nivel psicoemocional como energético.  

Toma en cuenta que hay personas y seres que no dejan ir. Puedes tener seguridad de que intentarán acercarse nuevamente, ya sea en lo físico o en lo energético. En ese caso, será necesario que realices la Meditación Cortar y Alejar cada vez que se acerque o percibas esa presencia en tu campo. Encuentras las instrucciones en el siguiente párrafo y el audio haciendo click aquí.


Meditación cortar y alejar

Aquí el audio de una meditación guiada que sirve para alejar a personas y entidades que buscan acercarse a ti, incluso cuando es tu voluntad y libre albedrío tenerlas fuera de tu vida.

La meditación es un complemento a la Carta de Anulación de Contratos. Te recomiendo que la realices antes de la meditación. Encuentras las instrucciones en el párrafo anterior y la carta haciendo click aquí.

Una vez realizada la carta, pasemos a la meditación:

Antes de comenzar:

1) No necesitas tener experiencia meditando para realizar el ejercicio. Es suficiente con que sigas la guía y pongas toda tu intención en el ejercicio.

2) Escucha el audio antes de hacer el ejercicio y abstente de realizar la meditación si escuchas algo que no te gusta o que no resuena contigo.

3) Necesitas dos sillas. Coloca una frente a la otra. Siéntate en una de ellas y la otra déjala vacía.

Para la meditación:

1) Es recomendable escuchar el audio con audífonos.

2) Esta meditación puede practicarse en cualquier horario y cuantas veces se desee. Se recomienda que no se incluya a más de una persona o entidad por meditación, se debe realizar una por cada una.

3) Para un mayor impacto, es recomendable realizar la meditación durante tres días consecutivos.

4) Descarga el audio haciendo click aquí.


Carta para eliminar efectos energéticos negativos de la vacuna del COVID-19

Más allá de la sustancia y su contenido, así como de sus consecuencias a corto, mediano y largo plazos, la vacuna contra el COVID-19 está cargada de energía de baja vibración proveniente de la intención con la que se produce, más aquella generada por los pensamientos, emociones y conductas negativas asociadas a la pandemia en todo el mundo. Para las personas que ya la recibieron resulta imprescindible renunciar a ella y expulsarla de sus cuerpos físico y energético. Esa es la finalidad de la siguiente carta que comparto a continuación. Lo que hay que hacer es lo siguiente:

1) Descarga la carta haciendo click aquí y escríbela de tu puño y letra.

2) Cuando termines léela en voz alta y al terminar quémala.


Meditación para eliminar la energía negativa a diferentes niveles vibracionales

Los ataques energéticos de estos tiempos no tienen precedente. La oscuridad utiliza todos los medios a su alcance para intentar manipularnos y controlarnos. Mientras estamos despiertos podemos defendernos de alguna manera, pero eso cambia mientras dormimos. La noche es su terreno. Al dormir bajamos la guardia y quedamos vulnerables a los estímulos oscuros que recibimos de aquellos que quieren retenernos en este plano: ideas, creencias, decretos, imágenes, símbolos y hasta implantes energéticos que condicionan nuestra conducta para sacarnos de nuestro centro y alejarnos del amor.

El audio que aquí comparto tiene como objetivo limpiar esa energía de baja vibración a diferentes niveles de frecuencia cerebral: alfa, beta, gamma, delta y theta. Por lo general la información proveniente de esos ataques se almacena en la mente inconsciente y opera desde ahí sin que nos demos cuenta. Este audio fue diseñado meticulosamente para abarcar la mayor cantidad de frecuencias y eliminar de tu sistema los estímulos negativos que son ajenos a tu naturaleza.

¿Qué hay que hacer?

1) Descarga el audio haciendo click aquí.

2) Realiza la meditación en un lugar cómodo y donde te encuentres en paz, sin ruidos ni distractores. De preferencia que no sea en tu cama. Es importante que la mente entienda que vas a meditar, no a dormir. Aunque si te llegas a quedas dormido durante el ejercicio no te preocupes, el audio sigue haciendo su trabajo a nivel inconsciente aunque no estés consciente de ello.

3) Evita reproducir el audio como música de fondo para irte a dormir. Te recomiendo que realices esta meditación por la mañana. De ser posible que sea una de tus primeras actividades del día. Si no se puede, no importa. Puedes realizar el ejercicio a cualquier hora del día.

4) Es recomendable escuchar el audio con audífonos.

5) Sería ideal realizar esta meditación todos los días, pero te viene bien si la haces dos veces por semana. Recuerda que a mayor constancia, mayor efectividad.