¿Te vas o te quedas?

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“El mundo nunca volverá a ser como antes”. Esta frase ha sido de las más repetidas durante los últimos meses y casi nadie duda que así va a ser. Podríamos analizar desde diferentes aristas la que se convirtió en la afirmación favorita de la élite que gobierna este planeta y de sus esbirros en los medios de comunicación, pero lo que aquí nos atañe es traer a la luz lo que realmente está sucediendo más allá de los cambios que se avecinan en lo social, político, económico, geoestratégico, tecnológico, medio ambiental, conductual, genético y en todo aquello que sostenía a la civilización que está colapsando.

¿Toma de conciencia o despertar de conciencia?

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A lo largo del tiempo he insistido en que una cosa es la toma de conciencia y otra muy distinta es el despertar de la conciencia. La primera tiene que ver con hacerse conscientes de la realidad que fue impuesta en este plano para esclavizarnos. Implica percibir la prisión y su funcionamiento, así como desenmascarar impostores tanto en el escenario global como en el propio entorno. Por su parte, el segundo término hace referencia al despertar de la conciencia dormida en el interior de una persona que comienza a auto percibirse no como el sistema la programó, sino como realmente es en esencia. Ese despertar implica percibir y aceptar que los humanos no somos únicamente materia y mente, por lo que surge una fuerte necesidad de conocer más y de experimentar esta y otras realidades a nivel transpersonal.

La otra cara de la conciencia (parte 2 de 2)

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Quien vive en conciencia sufre. Esa es una máxima en este plano de la que pocos están conscientes y cuesta mucho trabajo aceptar, ya que al hacerlo se está atentando contra las creencias y condicionamientos con los que somos programados en este plano.